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miércoles, 2 de julio de 2008

Cuidado con lo que firmas

Como ya habréis leído muchos en la presentación, mi situación económica no es especialmente "boyante". Hipoteca por las nubes, sueldos justitos y poca previsión para la mejoría...
En el 2006, decidí tirarme a la aventura con mi novia y comprar una casa, la vivienda no paraba de subir (bla, bla, bla... ya lo he contado varias veces...) al final, me vi en la notaría preparado para firmar un crédito hipotecario del que desconocía las condiciones dado que confié en un amigo que se dedica a esto de las hipotecas y que por supuesto me iba a conseguir las mejores condiciones, un fallo garrafal e imperdonable por mi parte. Entre la ignorancia del momento, y la emoción por comprar la casa, las palabras del notario al leer el contrato sonaban a chino mandarín, yo quería firmar y tener mi casa. Pero claro, el susto viene después.

Hoy, pasados casi 2 años desde aquel momento, con la subida del Euribor las cuotas empiezan a picar. 1200€ todos los meses no son fácilmente digeribles para cualquier estómago así que pensé hace unos días que lo mejor será renegociar las condiciones del préstamo, la situación laboral nos ha cambiado, hemos amortizado algo (poco, pero menos es nada...) pero revisando la escritura del crédito me encuentro con todas las comisiones, esas tiernas amigas:

Comisión por cancelación total: 1%
Comisión por cancelación parcial: 1%
Comisión por modificación: 1%

Variar cualquier tipo de condición me supone un 1% del capital pendiente... algo más de 2.000€ (más los gastos de notaría, ¡¿como no?!).

Conclusión: El banco me tiene cogido por los huevos (perdón por la expresión).
Muchos de los que leéis ahora mismo pensareis, "pues haber leído antes" y no os falta razón, pero la entrada de hoy va dirigida sobre todo a gente de mi edad, jóvenes a los que nos ciega la ilusión y nos da igual lo que diga el banco mientras nos de el dinero para la casa, ¡PERO OJO!, EL BANCO NO DA EL DINERO, LO VENDE, y como cuando vamos a comprar un coche, una lavadora o unos pantalones, hay que mirar bien el precio. Generalmente esto se nos olvida, y vamos a banco con la cabeza baja como si fuéramos a pedir... y nada más lejos de la verdad. SOMOS CLIENTES, y VAMOS A COMPRAR. Es el banco quien nos tiene que convencer para que les compremos a ellos, a casi todo el mundo se le olvida (banqueros incluidos), y por eso las cosas están como están. Y no lo dudéis, sobre todo si tenéis un crédito en ese banco. Al banco le duele más que se vaya alguien con deudas que alguien con mucho dinero. De acuerdo, el banco necesita del dinero de quien lo tiene para jugar con él, pero ¿os habéis puesto a pensar los ingresos que le genera a un banco una hipoteca o un prestamos personal?. Es una operación de muchos millones de las antiguas pesetas y ningún banco le interesa que se le vayan "los pobres".

Reflexionemos sobre eso por favor... reflexionemos.

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